Joven mujer golpeada después de revelar su embarazo

Una joven confió a su maestra predilecta que estaba embarazada. La maestra se lo dijo al director, quien llamó a su madre. Cuando ella llegó de la escuela, su madre estaba furiosa. Esa noche mientras dormía, su madre entró en su habitación, encendió la luz, la despojó de las cobijas, le rompió la ropa, y le dio una golpiza con un cordón.

Una joven de 16 años nunca había sido abusada físicamente; sin embargo, cuando su hermano y su padre descubrieron que estaba embarazada, la golpearon severamente.

Joven con temor a/experimentando ser corrida de la casa después de revelar un embarazo

Una joven de trece años de Massachusetts, un estado que cuenta con una ley de involucramiento de los padres de familia, fue violada por el novio de su madre. Cuando ella se embarazó, sintió que no podía recurrir a su madre. Sin embargo, al saber que para poder tener un aborto tendría decírselo a su madre u obtener una orden de un juzgado, decidió que simplemente no podría enfrentar a un juez. Ya sin ninguna otra opción, se lo contó a su madre. La respuesta de su madre fue llamarla una “mujerzuela” y la corrió de la casa.

A la edad de trece años, una joven de Missouri vio como su hermana de dieciséis años fue golpeada por su padre después de haberles contado a sus padres que estaba embarazada y que planeaba tener un aborto. Después de sacar a la hermana junto con toda su ropa fuera de la casa, el padre ordenó a los hermanos menores que pusieran en cajas las pertenencias de su hermana y las llevaran a contenedor de basura. Después de eso se prohibió a la familia entera tener cualquier contacto con la hermana mayor.

Una joven tenía cuatro hermanas mayores, cada una de ellas se embarazaron siendo menores de edad. En respuesta a la noticia del embarazo de cada una de las hermanas, los padres las corrieron de la casa. Esta joven fue una excelente estudiante, obtuvo una beca universitaria y en general, sentía que tenía toda una vida por delante. En base a lo que había visto, temía que si sus padres descubrían su embarazo, la correrían de la casa también, destruyendo sus sueños a futuro.

Otra joven tuvo una hermana que fue corrida de la casa por sus padres cuando se embarazó como “castigo por su pecado”. Desde entonces, sus padres han actuado como si ella fuera hija única. Esta joven no quiso perder su familia ni su casa, o tener la sensación de que ella nunca ha existido para su familia.

Joven con temor a/experimentando violencia y abuso emocional

Una joven vivía con su padre, quien la atemorizaba casi todo el tiempo. Además de temer por su seguridad, ella prefería no decirle a su padre sobre su embarazo porque creía que reaccionaría llamándola mujerzuela y presentando una petición de hijo con necesidad de supervisión en un juzgado juvenil, algo que ya había hecho en el pasado.

Una hermana adulta de una adolescente embarazada reveló a una clínica que desde que supieron del embarazo de su hermana, sus padres se habían dedicado durante largo tiempo en degradar a su hermana (por ejemplo, al llamarla repetidamente mujerzuela y decirle que no era una buena persona) y aislándola de toda fuente de apoyo externo. La adolescente embarazada se había deprimido tanto que temía que ella tratara de suicidarse. La hermana mayor pensó que la situación era tan terrible que llamó a DCFS.

Aborto/adopción evitada a través de la coerción

Una menor que estaba viendo a un joven de nacionalidad distinta la cual sus padres no aprobarían. Se embarazó y estaba buscando un aborto cuando sus padres se dieron cuenta de su embarazo. La enviaron a la India contra su voluntad para evitar que interrumpiera el embarazo.

Una joven en Massachusetts se negó a involucrar a sus padres porque la habían obligado a llevar un embarazo previo hasta el final contra su voluntad, y ella determinó que no volvería a permitir que sucediera de nuevo.

Una joven que no quería involucrar a sus padres porque tenía miedo de que la obligaran a continuar con el embarazo como lo habían hecho con su hermana mayor. Después de que su hermana les dijo a sus padres que estaba embarazada, la obligaron a dar a luz y a poner el hijo en adopción. Su hermana subsecuentemente intentó suicidarse y estuvo internada por depresión.

Una joven intentó tener un aborto a las 26 semanas. Después que le dijeron que el aborto ya no era una opción dada la etapa de su embarazo, decidió poner el bebe en adopción. Durante el tiempo restante de su embarazo ocultó su condición a sus padres porque tenía miedo de que la obligaran a tener y criar al niño. Ella fue aun más allá y se negó a ser hospitalizada por preeclampsia a las 32 semanas en contra de la instrucción médica porque tenía miedo de que sus padres sospecharan cuando ella no estuviera en casa. Estaba muy desesperada por continuar ocultando su embarazo ya que creía que era la única forma de conservar la relación con sus padres.

Cargas llevadas al acceder a o evitar un desvío judicial

Una estudiante universitaria de calificaciones perfectas proveniente de una familia que se oponía fuertemente al sexo antes del matrimonio y al aborto por sus creencias religiosas. Estaba tan desesperada por no decepcionar a sus padres que condujo cientos de millas desde Minnesota, donde había una ley de involucramiento de padres, hasta una clínica de Illinois para poder tener un aborto sin quedar mal con sus padres.

Una joven vivió en un pueblo donde únicamente había un autobús que iba al juzgado cada día. Ella llegó a la estación de autobuses a tiempo, pero tuvo que ir al sanitario debido a sus achaques. Mientras estaba en el baño, el autobús se fue. Determinada en no perder su audiencia lo cual la obligaría a retardar su aborto, se fue pidiendo aventones durante 40 millas hasta el juzgado, algo que nunca hubiera hecho antes.

Otra joven no tenía a nadie en quien confiar para que la llevara al juzgado, y no tenía acceso a un auto, autobús o tren. Su única opción era tomar un taxi alrededor de 80 millas hacia el juzgado, que fue justamente lo que hizo. Desafortunadamente, el taxi era mucho más caro de lo que había esperado y no tenía suficiente dinero para llegar al juzgado. Cuando se quedó sin dinero, a una buena distancia del juzgado, tuvo que bajar del taxi en la próxima estación del metro. Asustada y desconociendo una ciudad extraña en la que nunca había estado, esta ingeniosa joven se las arregló para llegar al juzgado. Debido a que se vio obligada a gastar gran parte de su dinero en el transporte, sin embargo, ya no pudo pagar el aborto sin tener que pedir un préstamo.